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75 aniversario del Premio Adonáis

El Adonáis es el único de los grandes premios literarios de España que no tiene dotación económica. El ganador solo obtiene como reconocimiento la entrega de cien ejemplares de su poemario publicado y, desde 1976, una escultura de Venancio Blanco. A los accésits se les otorgan cien ejemplares de su poemario editado. A pesar de ello, es el concurso que cualquier poeta menor de 35 años sueña con conseguir porque es uno de los galardones de poesía más prestigiosos del mundo.

Nuria Ortega con su poemario Las infancias sonoras ha sido la última en sumarse a la larga lista de POETAS, con mayúsculas, que acumula este galardón. El acta del jurado ha destacado que la joven almeriense de 25 años y su obra han merecido este reconocimiento gracias a “la naturalidad con la que actualiza la tradición, la vuelta de tuerca expresiva que aplica al lenguaje coloquial y la mirada de asombro sobre el mundo y la memoria”. La entrega del premio tuvo lugar en la Biblioteca Nacional el 17 de diciembre, el mismo día que se clausuraba la exposición dedicada al histórico galardón.

75º PREMIO POESIA ADONAIS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL

El jurado ha contado este año como invitado de honor con el poeta Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, quien ha rememorado la emoción que supuso para él recibir el Premio Adonáis en su 35º aniversario y ha valorado la vocación que define la dedicación de los poetas. “Cuando en la vida se apuesta por una vocación, acaba todo cobrando sentido”, ha dicho.

Adonáis es la colección de poesía más longeva y una de las más preciadas de la historia de la literatura española. Con más de 680 títulos publicados, nació en 1943 con el objetivo de dar voz a los poetas emergentes que escriben en lengua española. Desde entonces, con solo tres directores consecutivos al frente (José Luis Cano, Luis Jiménez Martos y Carmelo Guillén Acosta), la colección ha consolidado su prestigio. Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, José Antonio Muñoz Rojas, Bernabé Fernández Canivell… han formado parte de su consejo editorial.

La colección nació de la mano de Juan Guerrero Ruiz formando parte de su editorial Biblioteca Hispánica y, cuando en 1946 parecía que iba a desaparecer por la falta de recursos económicos, Florentino Pérez-Embid la compró para la editorial que acababa de fundar: Ediciones Rialp. En 2021 se ha cumplido el 75 aniversario de ese renacer.

Fue el poeta Rafael Montesino quien le puso nombre a la colección, en recuerdo de la Elegía a la muerte de John Keats, obra de Shelly. Según su testimonio, el por entonces director general de Información, Juan Aparicio, mostró reservas ante la sospecha de que, tras ese nombre, hubiera una apelación judaizante (“Adonai” es uno de nombres hebreos para referirse a Dios). Poemas del toro, de Rafael Morales, fue el primer libro que publicó la colección. Está dedicado a Vicente Aleixandre y lo prologó José María de Cossío.

75º PREMIO POESIA ADONÁIS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL

El premio Adonáis, que se vinculó desde el comienzo a la colección, tuvo tres ganadores ex aequo en su primera convocatoria: Vicente Gaos, Alfonso Moreno y José Suárez Carreño. Parece que el jurado no se puso de acuerdo para elegir. Tras tres años de ausencia, y ya bajo la gestión Ediciones Rialp, se convocó de nuevo en 1947. El jurado lo formaron Dámaso Alonso, Vicente Alexandre, Enrique Azcoaga y José Luis Cano. Se presentaron 132 libros y el ganador fue José Hierro con su libro Alegría. Se tiraron 425 ejemplares en papel edición y 100 en papel especial, 70 de los cuales iban numerados para los suscriptores de lujo de Adonáis, y 30 (numerados del i al xxx) para los suscriptores de honor. Se llevó a cabo una tirada aparte de 125 ejemplares, en formato mayor y en papel especial, numerados y firmados por el autor. Años después llegarían el premio Príncipe de Asturias de las Letras (1981), el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1995) y el Cervantes (1998).

Fue así como dió comienzo una trayectoria que, según reconoce su actual director, Carmelo Guillén Acosta, en Historia de Adonáis (Rialp, 2016), asombra por la cantidad de jóvenes premiados que fueron luego nombres imprescindibles. “El caso más paradigmático es el premio de 1953 a un libro milagroso: El don de la ebriedad, de un Claudio Rodríguez de diecisiete años”. Pero hubo más hallazgos entre sus premiados Francisco Brines, Ana Merino, José Manuel Caballero Bonald, Julia Castillo o José Ángel Valente; entre sus accésits, Antonio Gala, Ángel González, Julia Uceda, José Agustín Goytisolo, Aurora Luque, Antonio Colinas, Beatriz Hernanz, Antonio Lucas; e, incluso, entre sus finalistas, Antonio Gamoneda.

La mítica colección de poesía se halla, a día de hoy, según su director, “en un momento esplendente, de máxima brillantez. Con la estabilidad de un Jurado de lujo para la proclamación y fallo del Premio, mantiene el poderío de seguir siendo entre la gente joven su primera aspiración literaria, como lo fue para sus maestros en otro tiempo”.

Poco antes de fallecer, el poeta Francisco Brines, premio Adonáis 1959 con su libro Las brasas y premio Cervantes 2020, dictó a Víctor, su cuidador, un texto como homenaje de este 75 aniversario: “Entre el primer y el último galardón la única diferencia es el tiempo. He de decir que el Adonáis lo vengo disfrutando sesenta y dos años y ha hecho de mí lo que siempre pretendí, brindándome la posibilidad de existir como poeta (…) Deseo que la Colección Adonáis, que cumple su joven setenta y cinco aniversario, siga celebrando consecutivamente muchos años más, para que pueda continuar premiando el acto poético, porque a la Poesía le basta con seducir. Memorable setenta y cinco aniversario para Adonáis”.