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Las mujeres recuperan su lugar en el Ateneo de Madrid

En realidad, ellas nunca se fueron. A lo largo de su historia, fueron muchas las ilustres ateneístas que contribuyeron a engrandecer el Ateneo de Madrid, la cultura y la política española de los siglos XIX y XX. Pero las cifras tampoco mienten. De las 188 pinturas que alberga su Galería de Retratos, solo tres pertenecen a mujeres. Ellas son Emilia Pardo Bazán, Carmen Laforet y Clara Campoamor, cuyo lienzo, de hecho, fue añadido recientemente. Es por eso que, consciente de esta desigualdad, la institución cultural ha iniciado una campaña de captación de fondos que, bajo el lema “Las mujeres en su sitio”, trata de revertir la situación y devolver sus rostros al lugar en el que nunca debieron faltar.

Carmen Laforet

En total 14 personalidades ilustres, muy vinculadas con la cultura española, volverán a las paredes del Ateneo. Nombres como el de la escritora y destacada crítica literaria Blanca de los Ríos Nostench (1859-1956), que en 1905, con el número 7.935, se convirtió en la primera mujer en formar parte de la institución. 

Ese mismo año, prácticamente al mismo tiempo, otras dos grandes mujeres compartieron su suerte: la propia Pardo Bazán, cuyo cuadro ya figura en la Galería de Retratos y otra de las personalidades que la campaña busca rescatar, Carmen de Burgos (1867-1932). Periodista, escritora, traductora y activista de los derechos de la mujer en España, la intelectual ingresó en el Ateneo el 10 de marzo con el número 7.945. En la institución, De Burgos celebró, entre otros, actos de la Liga internacional y la Cruzada de mujeres españolas y la Campaña Feminista junto a Elena Soriano y Clara Campoamor.

La flor y nata de nuestra cultura

La lista sigue y abarca nombres imprescindibles de nuestra cultura más allá del sexo. Como el de la socia nº 10.022, Rosa Chacel (1898-1994), que como miembro de la Escuela Superior de Bellas Artes de San Francisco, solía frecuentar las tertulias del café Granja El Henar y el Ateneo, donde dio su primera conferencia titulada Las mujeres y sus posibilidades en 1918. Desde que la escritora de la Generación del 27 ingresó en esta institución cultural, en 1920, desempeñó un papel muy activo como Secretaria 3ª de la Sección de Artes Plásticas en 1921 y Secretaria 1ª en la Sección de Literatura en 1922. 

Escritoras, también, como Elena Fortún (1886-1952) que, dedicada a la literatura juvenil e infantil, fue socia del Ateneo de Madrid desde abril de 1931 hasta julio de 1933 con el número 15.980. Amiga de otras ateneístas como Carmen Laforet, la autora de Celia coincidirá en la Galería de Retratos, gracias a este crowfunding, con otra íntima suya, María Lejárraga (1874-1974). 

La escritora y activista feminista ingresó en la institución dos años después de Fortún, el 1 de enero  de 1933, y lo hizo con el número 16.478. Durante su estancia destacó en su papel como Presidenta y Vocal de la Sección de Ciencias Morales y Políticas, disertando sobre temas progresistas y muy en boga entonces como el papel de la mujer, la pena de muerte, el imperialismo o la necesidad de fundar una asociación femenina.

Clara Campoamor

Filósofas, pensadoras, artistas…

Además de las escritoras, destaca el paso por el Ateneo de Victoria Kent (1891-1987), primera mujer del mundo que ejerció como abogada en un tribunal militar. Aunque apenas permaneció en la institución un año, la intelectual tuvo una participación muy activa con conferencias, debates y tertulias, en las que coincidía muchas veces con otras feministas de la época como Campoamor, sin duda una de las integrantes más activas, con quien impulsó la creación el Instituto Internacional de Uniones Intelectuales. No obstante, apenas un año después de ingresar, Kent abandonó su plaza al ser nombrada vicepresidenta del Lyceum Club Femenino.

Otra mujer importante fue Carmen Llorca (1921-1998), que permaneció en la institución desde 1946 hasta su fallecimiento en 1998. Historiadora, escritora y política conservadora, en 1974 se convirtió en la primera y única presidenta del Ateneo, cargo que ostentaría hasta el final del régimen franquista. 

Por su parte, dos mujeres filósofas engrosan además esta lista. Por un lado, la también abogada y médica Hildegart Rodríguez (1914-1933), socia número 14.689, desde 1930 hasta 1933, fecha en la que murió asesinada. Por otro, la intelectual y ensayista María Zambrano (1904-1991), cuya trayectoria se vio marcada por un largo exilio. Fue socia del Ateneo entre abril de 1931 y junio de 1934 con el número 15.979.

También una artista, Madame Anselma (1831-1907) la única de estas 14 mujeres que, sin ser ateneísta de número, fue distinguida como socia honoraria bajo la presidencia de Cánovas del Castillo, convirtiéndose así en la primera mujer admitida en tal cargo. La pintora española fue además reconocida por exponer sus obras en el Salón de París y fue la primera artista femenina en formar parte de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Academia de Bellas Artes de Cádiz.

Y de una pintora a una crítica de arte: Margarita Nelken (1894-1968). Política y miembro del PSOE además de escritora, su participación en el Ateneo, entre 1930 y 1934, fue muy relevante debido a las conferencias que realizó como crítica de arte.

Emilia Pardo Bazán

Mujeres del presente

Una actriz y dos escritoras más contemporáneas, que conectan a estas pioneras con nuestra sociedad actual, finalizarían la lista de la campaña. Por un lado, la intérprete Ana Mariscal (1923-1995). Pionera, reivindicada hoy como una de las directoras más importantes del cine europeo del siglo XX, formó parte del Ateneo entre 1946 y 1947 con el número 1.672. Y junto a ella, la autora de novelas como Entre visillos o El cuarto de atrás, Carmen Martín Gaite (1925-2000). 

Asidua a la institución desde que en enero de 1963 se convirtió en socia con el número 8.580, frecuentó su biblioteca, donde escribió y se documentó para muchas de sus obras literarias y sus ensayos históricos, hasta su fallecimiento en el año 2000. Premio Nacional de Literatura en 1978, un año después de recibir, junto a su marido Rafael Sánchez Ferlosio, la distinción de socia de honor del Ateneo en 1987, obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

La última en unirse, de este grupo de 14 grandes mujeres, fue la recientemente fallecida Almudena Grandes (1960-2021). Socia desde mayo de 2018, con el número 32.853, galardonada con el Premio Nacional de Narrativa ese mismo año por Los pacientes del doctor García (el penúltimo volumen de sus Episodios de una guerra interminable que homenajean la magna obra de Galdós),la escritora ya había participado anteriormente como invitada en conferencias y actos culturales, además de acudir como usuaria de la biblioteca.