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El pequeño gran género de la literatura busca su sitio

El relato corto o libro de cuentos en ocasiones ha sido considerado un género menor de la literatura, comparándolo injustamente con la novela. Pero un relato es una obra con características propias y que, a pesar de su breve extensión o justamente por ello, tiene una enorme capacidad de impactar en quien lo lee. De ahí que algunos relatos se recuerden años y años después de ser leídos, y consigan tener la misma fuerza al revisitarlos mucho tiempo después. Porque, cómo olvidar El Aleph de Jorge Luis Borges o Catedral de Raymond Carver, hitos ya de la literatura mundial. 

Lo cierto es que, como con cualquier otro género, no es fácil definir lo que es un cuento perfecto o cómo debe de ser. Pero sí se podrían citar dos cualidades indiscutibles que, aunque esenciales, son muy difíciles de conseguir: que logre emocionar y además asombrar. Es esa idiosincrasia la que le otorga al relato unas características nada sencillas, convirtiéndolo en un género muy exigente para quien lo escribe y muy satisfactorio para quien lo lee.

A lo largo de la historia de la literatura han sido muchos los escritores y escritoras que han cultivado este género, creando historias inolvidables y libros de relatos que han marcado a diferentes generaciones de lectores: Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway, Alice Monroe, Juan Rulfo, Margaret Atwood, Franz Kafka, Antón Chéjov, Julio Cortázar, John Cheever, William Faulkner, Lucía Berlín, Carson Mccullers, Italo Calvino, y tantos otros que han sabido llevarlo a la categoría más alta de la literatura.

Si se observa la evolución del género corto en la literatura española se constata que se ha producido un crecimiento continuo y aunque no se pueda considerar un boom en sí mismo, sí que está gozando de muy buena salud y mayor prestigio. Hay toda una nueva generación de autores que se ha especializado en el cuento, consolidándose como voces importantes en lengua española y a la altura de la tradición latinoamericana del libro de cuentos. 

Quizá este afianzamiento del género se deba a que son escritores formados en talleres literarios que después también ejercen de profesores. Además, existe una consolidación de premios importantes para libros de cuentos que han hecho crecer el prestigio de los mismos. Estos son algunos de ellos: Premio de Narración Breve de la UNED, Concurso de Cuentos José Calderón Escalada, Premio de Cuentos Ciudad de Coria, Premio Internacional Julio Cortázar, Premio Internacional de Cuentos Max Aub, Concurso de Cuentos Gabriel Aresti… 

Entre los libros de cuentos actuales que se han centrado en el relato breve como forma de expresión y que demuestran la vitalidad y dignificación del cuento en la literatura española, destacan:

Un corazón demasiado grande (Literatura Random House, 2019) de Eider Rodríguez, galardonado con los premios Euskadi de Literatura y Euskadi de Plata. Una serie de relatos que deja una profunda huella en la mente de quien los lee. Su voz punzante indaga en lo cotidiano de la clase media vasca y en las ruindades de unos comportamientos reconocibles para todos.

Flores fuera de la estación (Seix Barral, 2019) es el segundo libro de cuentos de Margarita Leoz que ha cautivado a la crítica a través de historias de aire familiar, conocido, pero que siempre ofrecen un elemento imprevisto, sorpresivo, que las transforma y las universaliza. Ha sido seleccionada para el proyecto “10 de 30” de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo)

El niño que comía lana (Anagrama, 2019) de Cristina Sánchez-Andrade. La autora, que previamente ha editado las potentes novelas Las Inviernas y Alguien bajo los párpados, demuestra aquí un dominio prodigioso del género más corto con cuentos que se mueven entre lo macabro y lo irónico, el crudo realismo y la fantasía, que seducen, sorprenden y están llenos de giros inesperados. El libro recibió el Premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en España.

Cuentos (Páginas de Espuma, 2020), de Carlos Castán, reúne en un solo volumen los tres libros de cuentos del autor, ya de culto para muchos. Es una oportunidad de leer el conjunto de su obra y ver su evolución, dedicada a narrar la soledad, la fragilidad de lo que nos rodea, las heridas del amor, y la lucha incansable contra la memoria, los fantasmas, las culpas, la esperanza.

Moebius (Algaida, 2019) de Matías Candeira, que recibió el premio Kutxa Ciudad de San Sebastián en 2018. Engloba una serie de relatos y una novela corta que tienen en común la duplicidad como si de un reflejo se tratase. Son historias que van formando círculos que nunca tienen fin.