¡Suscríbete a nuestra Newsletter y recibe todas las novedades!

Rosalía de Castro: pionera de la poesía y del pensamiento feminista

En el 185 aniversario del nacimiento de Rosalía de Castro, cómo no hacer referencia a una de las efemérides más importantes de nuestra literatura y referente de las letras gallegas. La escritora nació el 23 de febrero de 1837 en el Ayuntamiento de Conxo, integrado desde 1925 en Santiago de Compostela. Hija de María Teresa de la Cruz de Castro y Abadía, de familia hidalga venida a menos, y del sacerdote José Martínez Viojo, inmediatamente, la niña fue llevada a Ortoño para que sus tías maternas la cuidaran. Probablemente, de esta manera se quiso mantener en secreto la paternidad del religioso hasta que su madre pudo llevarla con ella a Padrón.

Este pasaje de su primera infancia marcó a la pequeña Rosalía hasta el punto de formar parte después de la temática de su obra, empatizando con su madre y con lo que pudo suponer para ella el tener que hacer frente a las rigideces y prejuicios sociales del momento. 

“Hija de un momento de perdición, su madre no tuvo siquiera para santificar su yerro aquel amor con que una madre desdichada hace respetar su desgracia ante todas las miradas, desde las más púdicas hasta las más hipócritas”. Fragmento de la primera su primera novela, La hija del mar (1859). 

Rosalía pasó su adolescencia con su madre en Santiago de Compostela, donde se formó en las pocas materias a las que las mujeres tenían acceso entonces:  aprendió algo de música y estudió un poco de literatura y pintura en el Liceo de la Juventud fundado en 1947, donde también actuó en varias obras de teatro. 

En 1855 se trasladó a Madrid donde escribió su primera obra, un poemario en castellano titulado La Flor,que tuvo muy buenas críticas de Manuel de Mungía, con quien se casaría en 1858. También fue en la capital española donde conoció al sevillano Gustavo Adolfo Béquer quien, junto a Rosalía de Castro, está considerado uno de los mejores poetas del siglo XIX y un puente entre dos tendencias. Para algunos, ambos son los mejores coletazos del Romanticismo, tanto en prosa como en poesía, mientras que otros, ponen más el foco en lo que los separa de este movimiento, siendo precursores del modernismo que vendría a anticipar la lírica de la modernidad.

Su carrera literaria en esa época se fue consolidando con títulos como La hija del mar, Flavio o Álbum de la Caridad. Hasta afianzarse en 1863 con dos obras clave escritas en Galicia, lugar al que se mudó tras la muerte de su madre:

A mi madre (1863), lleno de amor hacia ella y dolor por su pérdida.

Mas cuando muere una madre,

único amor que hay aquí;

¡ay!, cuando una madre muere

debiera un hijo morir.

Y Cantares Gallegos, la primera que escribió en gallego y calificada por la crítica como su primera gran obra. El poemario está considerado el primer libro importante de la literatura contemporánea gallega. Por ello, la fecha con la que Rosalía firmó el prólogo de la obra, 17 de mayo de 1863, marca la celebración del Día de las Letras Gallegas.

Rosalía de Castro marcó con este título un punto de inflexión para el Rexurdimento, un proceso clave en el ámbito literario, social y político en Galicia durante la segunda mitad del siglo XIX. Además de dignificar la lengua y la cultura, en este libro Rosalía puso en valor la vida campesina y la belleza de su tierra. 

Tras Cantares, continuó publicando textos como El cadiceño (1866); las novelas Ruinas (1866) y El caballero de las botas azules (1867). En 1880 vio la luz otra de sus grandes obras, Follas novas, poemario que supuso una obra social de denuncia y un retrato de la épica de las mujeres pobres, excluidas y abandonadas, “viúdas de vivos e mortos / que ninguén consolará”. Además de una metafísica sobre la angustia de la vida, la muerte y la dificultad de la felicidad. 

Sus dos últimos escritos fueron El primer loco (1881) y el poemario intimista En las orillas del Sar (1884), una mirada sobre el paisaje que supone un ecologismo pionero, como los poemas  “Los robles” y “Jamás lo olvidaré”  en los que hace un alegato contra la destrucción del ecosistema vegetal. 

Un año después de publicar su último título, el 15 de julio de 1885, Rosalía de Castro fallecía en su casa de La Matanza (Padrón). 

Una obra y una vida, la de Rosalía de Castro, que tuvieron como principios básicos la defensa de la independencia, la libertad y la igualdad; además de un feminismo incipiente, y de una compleja poética del ser, del dolor y de la soledad. 

“Sólo cantos de independencia y libertad han balbucido mis labios, aunque alrededor hubiese sentido, desde la cuna ya, el ruido de las cadenas que debían aprisionarme para siempre, porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud.

Yo, sin embargo, soy libre, libre como los pájaros, como las brisas; como los árabes en el desierto y el pirata en el mar”.  
(Fragmento del artículo Lieders, que apareció publicado por primera vez en 1858 en El álbum del Miño).

¡Suscríbete a nuestra Newsletter!

Recibe todas las novedades de la Feria del Libro de Fráncfort.